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Wendy García Ramos es una joven algecireña de 28 años que ha decidido apostar todo por su sueño: ser actriz. Y digo si lo está consiguiendo. Sus trabajos se suceden uno tras otro y esto le hace crecer profesional y sobre todo personalmente.

Aunque estudió Magisterio, siempre tuvo claro que su vocación era ser artista. “El arte siempre ha corrido por mis venas. Vengo de una familia humilde llena de artistas no conocidos. Mi madre escribe poesía. Mi padre es un gran comediante. Mi hermana canta, baila y toca la guitarra. Estoy muy orgullosa de mi familia”, nos explica.

Hace ocho años decidió inscribirse en la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga. Allí se subió por primera vez a un escenario y comprendió que “mi vida sin el teatro no tendría sentido”.

Wendy asegura que “la vida de actriz es alucinante. Tienes que poner el foco en cada momento que vives porque todo te puede servir para interpretar un papel. Ser actriz me ayuda a ser mejor persona. Mi vida es más completa”.

Esta algecireña se entrega a cualquier género teatral. Aunque la tónica de sus últimos trabajos ha girado en torno a la comedia, como en “La tarta de tu abuela” o “El bombazo” de Miriam Fernández.

Algunos de sus próximos proyectos son “Una rana en la luna”, escrita por Irene Soler para la sala de “Microteatro por dinero” en Madrid. “Todo un nuevo reto para mí porque está enfocada a bebés, tengo cinco personajes diferentes y canto a capela”, señala. Además, interpreta un personaje de elfa en “La casa de la Navidad de Coca-cola” y también está colaborando con una nueva web serie: “The Whole point of it”.

Al mismo tiempo, esta artista algecireña está trabajando en un cortometraje escrito por ella misma, en el que “el ayuntamiento de Algeciras va a respaldarme para que se pueda llevar a cabo el año que viene”. Este corto, ‘Que brille el cielo’, lleva el mismo título que una de las canciones que Wendy ha compuesto con el ukelele y que está disponible en plataformas digitales.

Su profesión la obliga a viajar alrededor del mundo y a pasar largos periodos de tiempo en la capital. Así, nos confiesa que “se echa de menos Algeciras. Ese salero de mi gente con su buen humor y sus chistes, ese olor a mar, esos paseos por la playa o la Plaza Alta. Este rinconcito es una ciudad muy mágica y me siento muy orgullosa de pertenecer a este lugar”.

 

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