La Guardia Civil detiene a 89 personas de una red que introducía migrantes y hachís en la Península desde Ceuta

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La Guardia Civil, en el marco de la operación PERLA, ha desarticulado una red delictiva que introducía migrantes y grandes cantidades de hachís en las costas de Andalucía desde Ceuta mediante potentes embarcaciones. En total, ha detenido a 89 personas e investigado a otras 39 en el Campo de Gibraltar, Cádiz, Málaga y Ceuta.

Estas detenciones se han realizado por los supuestos delitos de narcotráfico, perteneciencia a organización criminal, contra los derechos de ciudadanos extranjeros, contrabando, robo y hurto de uso de vehículo a motor, falsedad documental y tenencia ilícita de armas.

La operación se inició tras tener conocimiento de que una importante organización podría estar introduciendo grandes partidas de hachís y numerosos migrantes en las costas de Andalucía.

Durante la investigación los agentes comprobaron que la red introducía los migrantes y el hachís en embarcaciones semirrígidas. Estas embarcaciones son muy rápidas y solo cuentan con medidas de seguridad para la tripulación, con asientos con barras y cinturones de seguridad para evitar lesiones.

Los migrantes iban sentados en el suelo de la embarcación desprovistos de chalecos salvavidas y careciendo de otras medidas de seguridad, como barras para el agarre, luces, etc.., por lo que ponían en riesgo la vida de estas personas, y más teniendo en cuenta la velocidad de las gomas y que estas organizaciones aprovechan los temporales para efectuar sus actividades ilícitas.

Estos transportes partían a veces a plena luz del día desde Ceuta y llegaban también a las costas de Andalucía con luz diurna por lo que causaba cierta alerta social en la población. Esa alerta social se incrementaba con los vídeos que subía a la red uno de los integrantes del grupo, que presumía de salir impune de su actividad ilícita.

Por otro lado, los agentes han averiguado que los migrantes pagaban unos 5.000 euros por viaje, y que cuando llegaban a la Península los recogían en automóviles, con el fin de asegurarse que sus familiares pagaban el dinero convenido previamente con la organización.

Tanto la introducción de migrantes como los alijos de hachís los realizaban hasta las costas de Cádiz y Málaga. Para ello contaban con los conocidos como puntos, personas que se encargan de advertir de la presencia de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad antes de alijar. Además, disponían de un sofisticado sistema de radares desplegados en la Costa del Sol, ubicados en pisos altos de bloques de apartamentos, para controlar el transito de las embarcaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y poder garantizarse el éxito. 

Durante el tiempo que dura la investigación, la Guardia Civil tuvo constancia de que en 11 entradas de migrantes habrían llegado a las costas andaluzas 269 personas, y una mercancia que alcanza los 10.700 kilos de hachís. 

En los diferentes registros realizados se ha aprehendido más de 10 toneladas de hachís y se ha incautado 26 embarcaciones 29 vehículos -3 de ellos sustraídos previamente-, así como 250.000 euros en efectivo, 12 armas de fuego -cuatro cortas y ocho simuladas-, 2.300 litros de combustible, y material de telecomunicaciones y vigilancia, inhibidores, teléfonos satelitales, radar…