El flamenco libre de Raimundo Amador deleita en Algeciras

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Raimundo Amador toca en el escenario del Parque María Cristina. Foto: Nacho Márquez.

Raimundo Amador es uno de esos acordes libres del flamenco. Con esa libertad que linda con la anarquía, el sevillano soltó parte del contenido de su legendaria mochila de vagamundos musical en una segunda noche del VI Encuentro Internacional de Guitarra Paco de Lucía para deleitarse.

El artista de las 3.000 pisó las tablas del algecireño Parque María Cristina, con menos público del que merecía el evento, versionando a Stevie Wonder y llevando ya a ebullición su guitarra y sus virtuosos dedos.

Levantó un pulgar hacia la omnipresente imagen de Paco de Lucía antes de continuar con su tema Hoy no estoy pa nadie, para el cual se apoyó en la voz femenina de Rosario Heredia. Gustó al público reconocer en su voz rasgada un clásico como ¡Ay José! Yo te canto camarón. Pata negra. Raimundo Amador, a sus 60 tacos, como no esconde en su último trabajo discográfico 60 Aniversario. Directo en casa, se siente todavía joven jugueteando con las cuerdas de cualquier tipo de guitarra.

El flamenco azul del sevillano es su mayor monumento. Estampó una sonrisa de disfrute en el público con sus versiones de la leyenda B.B. King, al que acompañó tantas veces, o del tema Tutu de Marcus Miller. “A nuestro rollo”, dijo. Pero ese blues, más del Guadalquivir que del Mississippi, salpica con acordes sueltos todo lo que toca, y cómo toca. Hasta las bulerías y la jondura de Rosario Heredia, a la que acompañó con su particular manera de tocar la guitarra con todo el cuerpo. Un animal mitológico: medio hombre, medio guitarra.

Supo a poco. El público siempre se queda con ganas más de lo bueno y Raimundo Amador regaló un bis de El Lago, de Triana, otra leyenda de esa Sevilla genial que guisa para comérselo ese flamenco con otras músicas de importación.

Así acabó la velada, otra más en honor al maestro de La Bajadilla. Comenzó con José del Tomate, Antonio Serrano y Antonio Sánchez, que ofrecieron tres cuartos de hora de sensibilidad y buen gusto.

Brilló y sorprendió la armónica de Antonio Serrano flanqueado por las dos guitarras. Es difícil imaginar que se pueda hacer tales cosas con ese trozo de metal. El trío interpretó temas como La historia de un querer, Alegría de vivir, entre otros, y interpreto la maravillosa  Zyryab Paco de Lucía para acabar por todo lo alto.

Otra noche de buena música y buen gusto en Algeciras.