El Comedor Padre Cruceyra pide socios y donaciones para afrontar 2021

En los últimos días, el comedor ha estado de actualidad por la necesidad de disponer de táperes para servir las comidas

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Un espacio interior del comedor.

El Comedor Padre Cruceyra, más popularmente conocido como el comedor del Carmen, en la avenida Agustín Bálsamo de Algeciras, demanda socios y donantes para realizar adecuadamente su labor durante este recién entrado 2021. Según Juan Paradas, no se trata de una cuestión de “subsistencia”, sino de “previsiones”, ya que, con la tercera ola del coronavirus, no saben hasta qué punto podría crecer la demanda del comedor social, que ha pasado de atender diariamente a 120 personas a unas 180 y ha visto cómo incluso matrimonios en los que ambos tenían trabajo se han visto forzados a recurrir a ellos.

“Hay un año por delante y estamos en el mes de enero. El mes pasado, el coste fue de más de 16.000 euros. Las previsiones las tengo que hacer a primeros de enero. No estamos hablando de subsistencia, estamos hablando de necesidad de aportaciones para que esto pueda seguir funcionando. Los socios han bajado y tenemos unos 70. Ahora mismo, podemos seguir manteniéndonos durante varios meses, pero tenemos que aumentar los socios, porque no sé a cuanta gente vamos a tener que ayudar”, señala Juan Paradas.

Con la llegada del coronavirus, la actividad del comedor tuvo que cambiar. Desde hace casi un año no se come en el interior, sino que los demandantes de este servicio reciben la comida para llevar, una circunstancia que ha provocado que se incremente el gasto en táperes. En las últimas semanas, era una de las demandas del comedor. De momento, según escribieron ayer en su cuenta de Facebook, han recibido casi un millar de ellos, que permiten descargar el coste de este gasto sobrevenido.

“Ese dinero se invierte en algo que luego se va a tirar y hay que pagarlo. Son unos 1.600 euros al mes, pero es que el comedor no se mantiene solo. No es solo dar de comer.. Hay que pagar luz, hay que pagar agua. Son muchas cosas y eso mucha gente no lo ve”, alega, al tiempo que se muestra algo molesto con algunos comentarios que piden que sean los propios usuarios los que traigan esos táperes. “Llevo mucho años haciendo este tipo de cosas. Hay que gente que dice que se podrían traer un táper de casa y llenárselo. De lo que no se sabe, mejor no hablar. Si no se colabora, por lo menos que no se le pongan palos a la rueda”, concluye.