Docentes y padres y madres de alumnos exigen que se retrase 15 días la vuelta al cole en la comarca

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Un aula, con el preceptivo cartel de las medidas anti-Covid

Sigue creciendo el clamor en La Línea y otros municipios de la comarca contra la vuelta a las clases este lunes, tras las vacaciones de Navidad. Al endurecimiento de las restricciones por la alta incidencia de la Covid-19, que mantiene perimetralmente cerrados los 8 municipios, y hará cesar toda actividad “no esencial” en La Línea a partir de esta noche, se suman las dificultades originadas por la ola de frío, que, según denuncian sindicatos y comunidad educativa, harán “difícilmente viable” dar clase con las ventanas abiertas.

Desde la Junta de Personal Docente de la provincia aseguran llevar días insistiendo a las autoridades sanitarias y educativas en este sentido. “No se cumplen las condiciones mínimas necesarias en estos momentos para hacer enseñanza presencial. Las bajas temperaturas que va a provocar la ola de frío los próximos días en toda la provincia y la nueva cepa británica de coronavirus campeando a sus anchas van a multiplicar los efectos ya de por sí peligrosos de los contactos familiares durante las vacaciones navideñas”, advierten.

La organización que agrupa a los docentes asegura haber “exigido” un par de semanas, hasta finales de enero, de enseñanza online, para “minimizar estos efectos y no poner en riesgo la salud de toda la comunidad educativa. Los alcaldes de La Línea y Los Barrios, el Consejo escolar Municipal de La Línea, las familias y profesorado de las localidades del Campo de Gibraltar, las organizaciones sindicales que representamos al profesorado… todos estamos insistiendo en que es una temeridad volver a las aulas”.

Sin embargo, aunque no hay respuesta “oficial” de las dos administraciones interpeladas, las Delegaciones Territoriales de Salud y de Educación, “todo parece indicar que van a seguir manteniendo la presencialidad”, según los represenantes de los profesores. “Y no lo entendemos, porque están jugando con nuestras vidas, porque así no se puede mantener la ventilación ni las ventanas abiertas, única medida realmente eficaz para evitar los contagios, como han repetido insistentemente desde las propias autoridades sanitarias”.

Susi de León, de la referida Junta de Personal Docente, lamentaba hoy en sus redes sociales que las decisiones se estén tomando “desde despachos con ventanas cerradas y calefacción, o teletrabajando desde el salón de casa”. Y añade que “yo les invito a que se pasen por cualquier aula esta semana de la provincia a las 8 o las 9 de la mañana. O a las 10, o a las 12, porque va a hacer el mismo frío. Y en las del campo de Gibraltar, con la nueva cepa recorriendo a sus anchas las aulas. Y que luego me vuelvan a decir a la cara que sí, que se reúnen las condiciones”.

“Los niños van a coger una pulmonía”

Partidos políticos, con o sin representación institucional, y organizaciones sindicales de diverso signo se han sumado en las últimas horas a esta petición de retraso del segundo trimestre escolar, tanto en los colegios de Primaria como en los institutos de enseñanza Secundaria. Los primeros en hacerlo fueron La Línea 100×100, Los Barrios 100×100 y San Roque 100×100, y también padres y madres de alumnos han llenado las redes sociales de mensajes de malestar por el hecho de que la Junta pretenda mantener abiertos los centros, pese a endurecer otras medidas.

Los sindicatos CSIF y CGT han instado a la Consejería de Educación a mostrar “sensibilidad” para con la comunidad educativa, teniendo en cuenta que nos encontramos en plena 3ª ola de la pandemia, y que las medidas en los centros educativos no son las adecuadas. CGT lamenta que las administraciones públicas no tomaran medidas desde el inicio del curso en septiembre, “con un protocolo real, con contratación de más personal, aumento de espacios y desdobles de los grupos”, y recuerda que, según la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, las temperaturas en las aulas y otras dependencias de los centros educativos no pueden estar por debajo de los 17 grados centígrados, por lo que “animamos a la comunidad educativa a denunciar temperaturas extremas en las aulas y salas de profesorado, unido a la imposibilidad de ventilar y paliar los efectos de aerosoles, a la siguiente dirección: educacioncadiz@cgtandalucia.org”.

En Algeciras, la formación política La Voz de Algeciras, considera que, en nivel 4 de alerta sanitaria, el reinicio del curso escolar implica “un alto riesgo para el alumnado y las familias”. Para Juan Pedro Ávila, presidente de La Voz de Algeciras, ” es una temeridad que los niños y niñas acudan a los centros educativos”, y “para mas inri, con la ola de frío que se espera para los próximos días, el bienestar de nuestros pequeños en las aulas será nulo, pues siguiendo las directrices de la Junta de Andalucía en cuanto ventilación en espacios cerrados, las ventanas de las aulas deberán permanecer abiertas, lo que se traducirá en enfriamientos y resfriados”.

Por su parte, el parlamentario andaluz de Vox Macario Valpuesta ha reclamado este domingo a la Consejería de Educación, dirigida por Javier Imbroda (Cs), nuevas medidas que permitan “ventilar las aulas sin exponer a los alumnos a la ola de frío” que padece la región, y ha apuntado que el actual sistema resulta a su juicio “contraproducente” para la actividad didáctica dado el frío que sufren alumnos y docentes.

Al respecto, Valpuesta ha manifestado que “en plena ola de frío, los alumnos y profesores están dando clases con las ventanas y puertas abiertas en medio de la corriente”, dadas las prevenciones frente a la pandemia de coronavirus Covid-19. “Es evidente que, tratando de ventilar las clases para evitar el contagio por coronavirus, lo que están facilitando es que a los que padecen esta situación acaben con una pulmonía, ya que las temperaturas en muchas de nuestras zonas de interior y de montaña están por debajo de los cero grados”, expone.

“No hace falta tener mucha experiencia para saber que dar clase con esas circunstancias, con guantes, bufandas y abrigos, soportando unas temperaturas gélidas, produce un nulo aprovechamiento escolar y es totalmente contraproducente para la actividad didáctica”, opina.