La Guía Secreta de Algeciras, un cuaderno para descubrir una ciudad milenaria

3228
Foto: Francis Mena
PUBLICIDAD

Escudos reales sin corona, cavidades antropomórficas en lugares aislados, marca extrañas en los muros de una iglesia, un hotel convertido en nido de espías y una Virgen escondida bajo rocas submarinas… Ésos son, sólo, algunos de los “misterios” que se desvelan en la “Guía secreta de Algeciras”, una curiosa publicación, en forma de cuaderno de notas, que ha sido recientemente editada por la delegación de turismo del Ayuntamiento de Algeciras, y presentada en Madrid, en la última edición de la Feria Internacional del Turismo (Fitur 2020).

La original publicación se asemeja a un antiguo cuaderno de notas de viaje, con papel de estilo apergaminado, e incluye anotaciones “manuscritas”, fotos tipo Polaroid, dibujos, sellos, trozos de mapas e incluso falsos recortes de prensa “sujetos” con clips. Pensada, fundamentalmente, para turistas y visitantes, la guía permite también a los algecireños curiosos poder descubrir rincones secretos, anécdotas rescatadas del olvido e historias prácticamente desconocidas de su propia ciudad… Una ciudad que ha acogido, a lo largo de su historia, a viajeros tan conocidos como Orson Welles, Ava Gardner, Rock Hudson, Conan Doyle, Charles de Gaulle y Federico García Lorca.

El libro de notas de “una Algeciras oculta a los ojos de quienes la visitan” invita a realizar este peculiar recorrido en la Plaza Alta, construida en 1930 con azulejos sevillanos, y de cuyos grandes bancos perimetrales fueron cuidadosamente borradas las coronas de los escudos de la ciudad. Según cuenta la guía, “un año después de su inauguración se proclamó la II República, y el Ayuntamiento entendió que las coronas reales de los escudos podían ocasionarles problemas con el nuevo régimen”. El relato continúa explicando al viajero que “con una gubia y mucha paciencia, un funcionario picó el azulejo, rellenó el hueco de mortero y lo pintó del color amarillo del fondo”.

La Garganta del Capitán, un paraje natural envuelto en el misterio

De ahí, la guía invita al viajero a adentrarse en el sendero de la Garganta del Capitán, donde, al igual que en otros lugares de la comarca, existen cavidades antropomórficas cavadas en la roca de arenisca, en lugares aislados y sin restos de asentamiento. “¿Son realmente tumbas, o cavidades para desecar los cadáveres al sol y momificarlos? ¿Para qué fueron llevados tan lejos?”, se pregunta el autor de las notas manuscritas y los dibujos.

En el mismo sendero de este sorprendente, y para muchos desconocido, paraje natural aparece también otro “misterio”: una gran roca, con una inscripción lapidaria, que muchos atribuyen a la tumba del “Capitán”, el bandolero abatido en los montes que da nombre a la garganta, no lejos de la lápida de un molinero que murió de cólera.

Ya de vuelta en el casco urbano de la ciudad, la guía invita a descubrir las extrañas marcas en la piedra de las murallas de la Algeciras medieval y en el exterior de la torre de la Iglesia de la Palma; las hojas rotas esparcidas por el suelo en el azulejo de la Conferencia de 1906, y el peculiar diseño de la estación de ferrocarril, basado, en 1890, en los planos de las estaciones de la Compañía Imperial India. También la magnífica cúpula del mercado Ingeniero Torroja, la mayor del mundo sin contrafuertes, con un diámetro “mayor que Santa Sofía de Estambul o San Pedro del Vaticano”, y con la que su autor batió todos los récords de la época.

Una Algeciras en América y un plagio en la URSS

Entre otras anécdotas y curiosidades, este peculiar cuaderno de viaje cuenta también la historia de la Algeciras americana, ubicada en la cordillera andina, en el departamento colombiano del Huila, bautizada así en 1937 por su “sonoridad y belleza fonética”. Y también la denuncia que llegó a presentarse en 1971 contra la hoy extinta URSS, por “plagiar” el diseño de la Escuela de Artes y Oficios, sospechosamente parecido al del pabellón soviético en la EXPO de Osaka (Japón).

El origen del título de la rumba “Entre dos aguas”, del universal Paco de Lucía, y de la Romería Marítima de La Palma; la traducción de vocablos como “meblis, merlas y liquirbá” (fruto de la cercanía con Gibraltar); la hasta hace poco rareza local de comer erizos (hoy convertidos en sofisticados bocados Gourmet), y cómo el incendiado y reconstruido Hotel Cristina se convirtió en alojamiento de espías durante la II Guerra Mundial son otras de las curiosidades que se desvelan en esta guía turística, concebida para llevar en el bolsillo, pero sin pasar desapercibida.