Pesca anuncia una inversión de 85 millones para reactivar el sector

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Pescadores del Estrecho quitan las algas de sus redes. Foto: Nacho Márquez.

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha conocido este martes el plan de medidas urgentes para hacer frente a los graves problemas generados en el sector pesquero por la crisis sanitaria del COVID-19, dotado con 85 millones de euros que se van a poner a disposición del sector hasta 2022 como ayudas o inversiones que serán cofinanciadas con el Fondo Europeo Marítimo de la Pesca (FEMP).

Según ha explicado en rueda de prensa la consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, el objetivo primordial del plan es recuperar y consolidar los más de 20.000 empleos que generaban las actividades pesqueras antes de la crisis sanitaria, así como que la actividad del sector en términos de valor anual de la producción siga situada en el entorno de 2.400 millones de euros.

En términos globales, el impacto sobre la actividad extractiva en la pesca andaluza desde el inicio del estado de alarma se ha traducido en una disminución del 33% en términos de tonelaje y del 41% en cuanto al perjuicio económico, según la Junta, que detalla que esta disminución ha sido desigual en los caladeros debido a sus particularidades y a las paradas biológicas programadas. Así, en el caladero atlántico, estos mismos porcentajes han sido del 36%, en términos de tonelaje, y del 40%, en términos económicos, mientras que en el caladero mediterráneo han sido del 26% y del 44%, respectivamente.

Alga asitática

En el plan de medidas urgentes para la pesca también se contemplan ayudas para paliar los daños causados por el alga invasora asiática, que se suman a las actuaciones en el estudio y gestión de la situación generada por ella. En este sentido, se crea una línea de ayudas a la flota pesquera afectada por la proliferación de las algas invasoras, ya que está ocasionando graves perjuicios a la actividad de las embarcaciones que faenan en las proximidades de la costa, una vez que esta especie sea incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras.

Las lonjas

Los problemas en el transporte con destino al resto del territorio nacional o En cuanto a las lonjas, cuatro de ellas se han visto obligadas a cerrar: Garrucha, Roquetas de Mar, Tarifa y Conil de la Frontera. Todas ellas son lonjas con pesquerías muy específicas, dirigidas a especies de elevado valor comercial. La lonja de Garrucha ha reanudado recientemente la actividad, con algunos barcos de artes menores.

De otro lado, la crisis ha afectado a las distintas modalidades de pesca, a lo que se unen las vedas establecidas para muchos productos que en ocasiones se han prolongado incluso por los bajos precios o las dificultades de transporte. Es el caso, por ejemplo, de los palangreros. También ha afectado a los productos congelados, cuyas ventas han caído por el cierre de la restauración y la hostelería.

En cuanto al marisqueo, la coquina se ha visto especialmente perjudicada, ya que a toda esta situación se han unido los altos niveles de toxinas que impiden sus capturas. La producción de coquina y longueirón ha disminuido considerablemente. Las almadrabas, por su parte, han realizado al igual que todo el sector un gran esfuerzo para afrontar esta situación sobrevenida, viéndose especialmente afectadas en la comercialización internacional.

Finalmente, destacan los problemas añadidos para la acuicultura y la industria de transformación por el descenso de demanda por culpa de la falta de actividad del canal Horeca, por lo que las empresas han tenido que acogerse a los ERTE en muchos casos. La crisis sanitaria ha tenido una importante incidencia en el empleo, destacando una reducción del número de afiliados al Régimen Especial del Mar en Andalucía que cayó en marzo un 7,3% cuando en el mismo mes de años anteriores se producían aumentos.

Medidas urgentes

El plan de medidas y ayudas de la Junta de Andalucía para el sector pasa por una serie de actuaciones encaminadas a avanzar en la sostenibilidad, competitividad y en la dinamización de zonas costeras. En este sentido, se contemplan actuaciones para modernizar la flota y para mejorar la seguridad, la higiene, la salud y las condiciones de trabajo de los pescadores.

También se contempla la reducción del impacto de la pesca en el medio marino, la adaptación del sector a la protección de especies y la promoción de la eficiencia energética mediante la sustitución o modernización de motores. Este bloque de medidas incluye la mejora de la calidad de los productos de la pesca, así como ayudas específicas a jóvenes pescadores para crear empresas a través de la adquisición por primera vez de un buque de pesca.

Igualmente se abren otras líneas de ayudas dirigidas a la paralización temporal de actividades pesqueras y para conservación y regeneración de caladeros. Ello se produce en el marco de los planes de gestión de las flotas de arrastre y cerco Mediterráneo y Golfo de Cádiz. Además, están los planes de recuperación plurianual para el pez de espada del Mediterráneo, la parada temporal de la flota de palangre de superficie, el Plan de Gestión de la chirla del Golfo de Cádiz, el de la draga mecanizada del Mediterráneo y el nuevo Plan de Gestión del pulpo del Golfo de Cádiz.

Otro capítulo se refiere a las medidas para la mejora de las instalaciones y servicios de los puertos pesqueros, el aprovechamiento de nuevas especies y la apertura de nuevas zonas marisqueras o las destinadas a la valorización de la pesca. Estas últimas con inversiones que permiten avanzar en la calidad de los productos de la pesca, incluyendo la creación de una red de lonjas digitales y una plataforma tecnológica andaluza de la pesca y la acuicultura.