La Teatrera resiste al Covid y acerca la comedia de Tirso de Molina a más de 260 personas

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Más de 260 personas han pasado durante el mes de agosto por el museo municipal de Algeciras para conocer, a través de la compañía de teatro La Teatrera, la comedia Don Gil de las calzas verdes de Tirso de Molina. Este es el tercer año del ciclo ‘Un verano con los clásicos’, que concluye esta semana con las dos últimas funciones previstas para este jueves 27 y viernes 28 de agosto. El resto de funciones, cuatro desde su estreno el 13 de agosto, han colgado el cartel de aforo completo.

Don Gil de las calzas verdes llega al museo municipal de la mano de La Teatrera; una compañía de teatro que, formada por nueve actores amateurs y profesionales de esta zona, surge con el propósito de acercar las obras clásicas al público general.

Somos unos enamorados del teatro clásico. Nos gusta muchísimo. Yo veía en otros lugares los ciclos de teatro clásico, los festivales de teatro en verano, y pensé que por qué no íbamos a intentarlo aquí también. Así que nos reunimos una serie de compañeros y actores de la zona y sacamos adelante La Teatrera”, explica a este medio Asun García, directora de la compañía.

El lindo Don Diego, representada en el edificio La Escuela, fue el primer clásico con el que se estrenó La Teatrera. “Nuestra idea es trabajar el teatro clásico en lugares emblemáticos de la ciudad, como una oportunidad para disfrutar del teatro al mismo tiempo que realzamos el patrimonio de esta ciudad”, comenta García. Este año, con un total de seis funciones programadas de la comedia Don Gil de las calzas verdes, se han trasladado al museo municipal de Algeciras. El 15 de agosto hicieron además una parada en la plaza de la iglesia San Isidro del municipio vecino de Los Barrios.

“El segundo año de este ciclo de teatro clásico ya notamos una estupenda acogida por parte del público, así que ampliamos las funciones de tres a seis. Algo que hemos querido mantener este año a pesar de las circunstancias que estamos viviendo. La gente ha vuelto a responder fantásticamente. Los tiempos no son buenos, pero la respuesta está siendo muy buena. Al fin y al cabo nos montamos en un autobús, vamos al supermercado, al trabajo, por qué no vamos a ir a un teatro donde se respeta la distancia social y el resto de medidas”, añade Asun García.

Este verano, además de las restricciones impuestas por la pandemia del Covid-19, como la reducción de aforo, La Teatrera estrena otras importantes novedades como la música en directo de Guillermo Sánchez de Cos. “El vestuario también es una maravilla. El público que nos vista siempre lo pone mucho en valor”. El algecireño Javier Trujillo es el sastre encargado de vestir a La Teatrera. “Tampoco podemos olvidarnos de nuestros patrocinadores: Zeta Infografia, asociación de portuarios de Algeciras y QuiroGoldin”.

El secreto de La Teatrera para divulgar el teatro clásico es “respetar lo máximo posible las obras originales. Recortamos un poco el texto por cuestión de tiempo y personajes. Pero es que cuanto más fiel somos a la obra más nos gusta a nosotros y más encanta al público. Cuanto más estudiamos el teatro clásico más sorprende y nos enamoramos todavía más. Conforme vamos ensayando descubrimos una palabra nueva, un significado nuevo. No hay verso que no signifique algo. Estamos aprendiendo hasta última hora. Es toda una aventura“, destaca la directora de Teatrera.

El reto de montar una obra de teatro en pleno confinamiento

Montar una obra de teatro, clásica, no es fácil. Menos todavía si se trabaja en pleno confinamiento debido al estado de alarma por la crisis sanitaria del coronavirus. “En pleno confinamiento hicimos una videollamada para ver cómo estaban los ánimos y si estábamos dispuestos a llevar esto para adelante a pesar de todo. Todos dijimos que sí. Así que hemos pasado el confinamiento realizando las primeras lecturas, hablando y debatiendo sobre los personajes, investigando, realizando quedadas virtuales“.

Y es que precisamente, durante estos meses, la cultura se ha reivindicado como otro bien de primera necesidad, una medicina para el alma. “Es algo muy necesario; la cultura, el teatro, es vital. Si se para esto, estamos muertos”, señala Asun García, agradeciendo además el esfuerzo realizado por todo el equipo durante el confinamiento y los primeros ensayos presenciales.

En los próximos meses, La Teatrera se propone trabajar en un ciclo de teatro clásico adaptado al público infantil de los centros escolares. “Es una buena forma de acercarles la literatura clásica que estudian en clase”.