Muere un interno de la prisión de Botafuegos

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Un interno del Centro Penitenciario Botafuegos falleció la pasada noche y, según fuentes sindicales, había consumido droga la noche anterior.

El sindicato Acaip-UGT ha informado que ayer, durante el recuento de la población reclusa, un funcionaro detectó de que el
interno J.E.B.L. no reaccionaba por lo que “de inmediato” notificó el hecho al jefe de Servicios y a los servicios
médicos, los cuales se presentaron al lugar, donde se le practicó maniobras de reanimación cardiovascular in situ, sin que pudiera reanimarlo.

Tras las indagaciones oportunas, se supo que la noche anterior había fumado tóxicos, en concreto hachís y heroína, y también de que había disfrutado de una comunicación vis a vis, el día anterior.

Según datos de Instituciones Penitenciarias, entre 2015 y 2019, en Botafuegos fallecieron 25 internos, 8 de ellos por consumo de drogas, siendo la principales vías de entrada de los tóxicos, el regreso de los permisos de salida de los internos y las comunicaciones.

“Sabemos que no existe riesgo cero de fallecimientos en las prisiones, pero con más recursos humanos y materiales, así como con más herramientas jurídicas y técnicas, se podría reducir este tipo de sucesos”, declara fuentes sindicales.

En la jornada de ayer, Acaip-UGT anunciaba “el adiós sorpresivo” de la Unidad de Apoyo a la Drogadicción dentro de la
estructura de la Diputación Provincial de Cádiz y dependiente de la Junta de Andalucía, los cuales tras más de 20 años dejaron de colaborar en la prisión de Botafuegos.

“Desde la sección sindical de Acaip-UGT se informaba que era del todo incomprensible que a pesar de que todas las partes implicadas (Diputación de Cádiz, Junta de Andalucía y Ministerio del Interior) eran conocedoras de que el convenio de colaboración de ayuda a la drogodependencia estaba caduco y además se criticaba el que no se pusieren de acuerdo para elaborar un nuevo
convenio dentro de un marco legal, evitando así la salida de la Unidad de apoyo del Centro Penitenciario”, expresan los representantes de los trabajadores, que añade que “se genera un grave problema y que uno de los grandes perjudicados
serían los internos con problemas de toxicomanías porque no se les podrían dispensar el programa tratamental que requieren y que resulta indispensable para su reinserción a la sociedad”.