Presentado en el Ateneo el libro “Andalucía, una nacionalidad secuestrada y silenciada”

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El presidente del Ateneo y César Alfonso Viñas, en el acto de presentación del libro

El Ateneo José Román de Algeciras acogió en la tarde del viernes 2 de octubre la presentación del libro “Andalucía, una nacionalidad secuestrada y silenciada”, del escritor César Alfonso Viñas y publicado por la Editorial Seleer. El acto de presentación lo abrió el presidente del Ateneo, Juan Emilio Ríos Vera.

“César no solo ha navegado por Internet buscando la exactitud de lo que nos dice, sino que se ha pateado las ruinas de nuestros cimientos, visitando centros de interpretación de los más importantes núcleos donde nació nuestra cultura, costeándose viajes por toda nuestra geografía, estudiando los enclaves señeros que modelaron nuestra sentimentalidad, desde los más cercanos, en nuestro Campo de Gibraltar: Baelo Claudia, Carteya, las ruinas meriníes algecireñas, los rescoldos de Portus Albus y de Iulia Traducta, los abrigos y cuevas de Bacinete, La Laja Alta de Jimena de la Frontera, pero también Itálica o Santiponce, hasta hacerse un inventario del origen de nuestra civilización a lo largo y ancho de nuestras ocho provincias”, comentó Ríos.

Para el presidente del Ateneo, este trabajo de campo ha insuflado “frescura, originalidad y vitalidad” al libro de Viñas, pues “nos habla con conocimiento de causa de todos los pueblos que habitaron nuestro rico terruño, desde los fenicios, romanos, vándalos, pasando por los escurridizos tartesos y recorriendo el periodo vital de los visigodos y los árabes, en el que los andaluces teníamos nuestra propia lengua para entendernos, aquel mozárabe que nunca debió de perderse”. 

El autor, por otra parte, expresó la dificultad de demostrar la nacionalidad histórica de Andalucía frente a las de Cataluña, País Vasco o Galicia, “por no tener una lengua propia distinta del castellano y porque no tiene un Partido Andalucista fuerte que haya estado en el Parlamento a lo largo de la Historia, aunque en 1835 la Junta Central de Andalucía, constituida en Andújar con carácter andaluz y soberano, se presenta bajo la forma de órgano confederal como respuesta a la amenaza Carlista y frente al poder central reflejando la identidad del país andaluz”.

Según continuó explicando César Alonso Viñas, “la revolución burguesa de 1868 arrastró al campesinado y proletariado andaluz, agobiado por la crisis de subsistencia y la concentración de tierras en manos de la oligarquía agraria. La revolución arranca en Cádiz y la euforia en las ciudades andaluzas contra el agotamiento de la monarquía borbónica es inefable. Por primera vez ondeaba en el campo andaluz la bandera roja”.

El escritor sostuvo en el acto que “a lo largo de la Historia Contemporánea, la burguesía andaluza federalista ha buscado una Andalucía Libre a través de ciudades confederadas (reconocimiento de la libertad de prensa en la Junta de Córdoba), a su vez federada con los restantes pueblos de la Península en una Unión Ibérica”.

Según añadió, “el cantonalismo de 1873 y el Proyecto de Constitución de Andalucía de 1883 afirmaban la soberanía de Andalucía y la posibilidad de formar parte por libre decisión de una Federación Hispánica. Asimismo, la Constitución Andaluza de Antequera de 1883 es avanzada en derechos sociales, igualdad de género, laicismo, enseñanza pública y gratuita, etc”.

Viñas continuó explicando que “el Manifiesto cordobés de 1919 se produce en el contexto de la Revolución Soviética, con fuertes ofensivas obreras y campesinas, y afirma en medio de la crisis política y económica del gobierno de Alfonso XIII que Andalucía es una realidad nacional, y que la España uniformista nació muerta porque se fundó sobre la negación de los jugos vitales de las nacionalidades hispanas”. 

Tartessos, la Bética y Al-Ándalus

El autor de la obra presentada en el Ateneo expresó también que “en el solar que ocupa hoy Andalucía se produjo en cada etapa de la Historia el máximo nivel de desarrollo cultural y tecnológico que se podía alcanzar durante la Protohistoria, la Edad Antigua y la Edad Media”, y recordó que ya Blas Infante reflejó en sus escritos que “tanto Tartessos, como la Bética y Al-Ándalus eran culturas directoras, originales e innovadoras; con estas tres potencias- donde existió una continuidad entre ellas- Andalucía alcanzó el máximo esplendor político, cultural y social que una sociedad podía alcanzar en aquellas épocas”.

César Alfonso Viñas habló también de mitos que se habían surgido en Tartessos pero fueron adoptados por los griegos y apropiados por esta cultura al ponerlos por escrito. En cuanto al “secuestro” de la nacionalidad andaluza, se refirió a” los ingleses operando en la Andalucía del siglo XIX a través de Gibraltar y las bases imperialistas de la OTAN en nuestro suelo”. 

También habló de la cueva de Gorham en Gibraltar, que fue un santuario dedicado a Hércules y que tiene inscripciones proto rúnicas grabadas por el Cromañón y no el Neandertal. Además, sobre la provincia de Cádiz dijo que en la Protohistoria estaba formada por islas y que los yacimientos ocultos bajo tierra de Mesas de Asta y el complejo bodeguero más antiguo de Europa eran muy importantes y que “duermen el sueño de los justos”.