SOS Comedor del Carmen

El recorte en las subvenciones, unido al descenso de donaciones y el aumento de la demanda de ayuda, pone en riesgo el Centro Social Padre Cruceyra que atiende a diario a unas 120 personas necesitadas

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Comedor Social Padre Cruceyra.

El Centro Social Padre Cruceyra, conocido en Algeciras como el comedor del Carmen, está en peligro de cierre. La situación no es definitiva pero sí delicada, el recorte en un 50% de las subvenciones que la entidad recibe por Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), el alarmante descenso de los socios y donaciones, y el aumento de la demanda ponen su labor en serio riesgo después de décadas de ayuda a los necesitados. Ahora es el centro el que la necesita y manda un mensaje de SOS.

El centro social de Algeciras atiende a una media de 120 personas al día. No sólo da de almorzar, también ayuda con un servicio de ducha y peluquería, da ropa, medicamentos, bombonas de butano, alojamiento y cuenta con la asistencia de un trabajador social y un médico. Y una ayuda que va más allá de lo material, el calor humano, que es fundamental en esas situaciones de necesidad.

El año pasado atendió a un total 778 personas diferentes, aumentando la cifra en los dos últimos años en casi 200 individuos. “La crisis no se ha acabado como dicen, nos hemos acostumbrado a ella”, asegura Juan Paradas, administrador y ayudante “en todo lo que se pueda” del comedor desde hace casi veinte años.

“La crisis no se ha acabado, nos hemos acostumbrado a ella. el año pasado atendimos a 778 personas diferentes, unos 200 más que en años anteriores”

Los gastos del centro Padre Cruceyra son importantes. En comida, calcula Paradas, superan los 50.000 euros anuales. Además, tienen que pagar el sueldo a tres trabajadores: un trabajador social, una cocinera y una limpiadora. El resto, alrededor de 40 personas, es voluntariado que se va alternando. Sin los voluntarios sería inviable la importante labor que hacen en favor de las personas que están en la calle o de las familias que pasan por una situación de emergencia o tienen escasos recursos económicos.

El recorte de las subvenciones ejerce de Espada de Damocles pero los problemas no acaban ahí. “El centro es autosuficiente en la parte de las actividades, pero no con los gastos de los tres trabajadores que dependen de las subvenciones y a la que no podemos hacer frente. Porque no es sólo es la comida, hay que mantener un edificio de tres plantas con gastos de luz, goteras, material de cocina… Y las ayudas y donaciones son cada vez menores”, declara Juan Paradas.

“Las grandes empresas no se rascan el bolsillo, muchas fotos pero ayudan poco; sin embargo está Llinares, una empresa de Algeciras y familiar, y que nos dan mil euros mensuales, 12.000 euros al año”, informa. El Ayuntamiento de Algeciras da 20.000 euros y, asegura, han cobrado lo aprobado en 2015. El administrador también hecha en falta mucho más apoyo de la Iglesia, de la que depende el centro a través de Cáritas. Juan se muerde la lengua.

El conocido históricamente como Comedor del Carmen, que realiza su labor desde 1996, siente el peligro del cierre cuando más se necesita aunque, eso sí, promete lucha. “Con vuestra ayuda, porque solos no podemos, este centro no se cierra”. De momento, hoy dará de almorzar en el comedor situado en la Avenida Agustín Bálsamo a 118 personas que lo necesitan.

Podemos pide la implicación urgente del Ayuntamiento y la Junta

El coordinador general de Podemos Algeciras, Alejandro Gallardo, mantuvo ayer una reunión con los miembros del Comedor Social Padre Cruceyra y lamentó la situación en la que se encuentra. La formación morada reclama partidas presupuestarias tanto de la Junta de Andalucía como del Ayuntamiento de la ciudad para hacer frente a la incertidumbre generada por la pérdida de apoyos a la entidad, e hizo referencia a los atrasos que mantiene el Consistorio con la asociación. “Deberían dar respuesta a estas necesidades, ya que es una responsabilidad pública”, declaró.