Urgencias del Punta de Europa contará con un protocolo de diagnóstico precoz de VIH

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El Servicio de Urgencias del Hospital Punta de Europa de Algeciras se ha sumado a las recomendaciones realizadas por la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) para el diagnóstico precoz de pacientes con sospecha de infección por VIH y su derivación para su estudio y seguimiento. De hecho, la Unidad de Infecciosos del hospital colabora con Urgencias en esta estrategia para llevar a cabo el seguimiento posterior de estos pacientes.

La responsable del servicio de Urgencias, Rocío Gil, ha destacado que ya se trabaja con los profesionales de esta unidad en la implementación y activación de protocolos para el diagnóstico precoz de pacientes con VIH, un reto al que se enfrenta el personal sanitario. El retraso diagnóstico es un serio problema de la infección por el VIH debido a su elevada frecuencia, tanto a nivel mundial como en nuestro entorno, y a las graves consecuencias médicas que ocasiona, ya que las personas con infección por el VIH que se diagnostican tardíamente, al no acceder al tratamiento antirretroviral, presentan una mayor incidencia de numerosas enfermedades, lo que provoca que su mortalidad sea muy superior a la de las personas que acceden al tratamiento antirretroviral de forma más temprana.

Además, los diagnósticos tardíos tienen influencia directa con la transmisión del VIH, ya que las personas que desconocen estar infectadas (se estima que un 13% de las personas infectadas en España no saben que lo están), al tomar menos precauciones y no tener controlada la infección, transmiten el virus con mayor facilidad.

Según los datos publicados ayer por la Consejería de Salud y Familias, con motivo del Día Mundial de Lucha contra el Sida 2020 este 1 de diciembre, el 46,9 % de las nuevas infecciones por el VIH de 2019 cumplieron la definición de diagnóstico tardío, un porcentaje inferior al de España (47,6%, datos de 2018) y de la Unión Europea (49%, datos de 2018). El diagnóstico tardío fue mayor entre las mujeres (54%) que en los hombres (45%) e igualmente más elevado entre las personas heterosexuales (61%) que en personas homosexuales (41%) y en mayores de 50 años (53%). De ahí, la importancia de que los profesionales sanitarios tengan protocolos que permitan detectar precozmente esta enfermedad y abordar el tratamiento de estos pacientes.